Abandono y maltrato: la triste historia de algunas mascotas durante la pandemia

Escuchar esta noticia

Están que me echan de la casa”, cuenta doña Gloria Cuchala, bromeando.

No es porque tenga problemas en su casa. Es porque debe dedicarse, además del hogar, al cuidado de 10 perros que viven con ella.

“Prácticamente, mi oficio es el hogar, pero tengo mis animalitos que son los que cuido todos los días”, le dijo a la Voz de América.

Hace más de 10 años que Gloria se dedica a rescatar, adoptar o buscar dueños a los animales que encuentra en la calle. Incluso, en la misma esquina de su casa, pues vive en un sector de Bogotá donde algunas personas suelen abandonar a las mascotas.

En medio de la pandemia, confiesa, “han botado muchos animalitos a la calle”. Incluso, adoptó a uno de ellos: ‘La Mona’. La encontró, -explica-, en medio de un embarazo y en pocos días, tendrá unas crías a las que Gloria deberá también buscar hogar.

En su experiencia el aseo, un hogar donde no pueden mantenerlos o la vejez son las razones del abandono que siempre han existido. Pero, en la coyuntura actual, se suma el temor al coronavirus. “Dicen que los animales supuestamente traen infección”, cuenta.

Este abandono y maltrato a los animales ha hecho que muchas personas se agrupen para ayudarlos. A doña Gloria, por ejemplo, la integraron a un grupo de WhatsApp que se creó recientemente para apoyarla con la alimentación. Sin embargo, dice, la ayuda ha sido insuficiente.

Así como ha sido insuficiente para Diego Rodríguez, director de la Fundación ‘Peludos por una vida digna’, quien desde hace 12 años adopta o busca dueño a los animales que son atropellados o abandonados.

Actualmente, convive con 180 perros en un refugio y confiesa que, desde que empezó la pandemia, ha aumentado el abandono. Las personas “dicen que no tienen qué comer. Entonces si no tienen ellos qué comer, no tiene qué darle al perrito”.

“Mucha gente me dice que es que los animalitos son portadores y no, ellos son los portadores. Los portadores somos nosotros, sino que somos nosotros que dejamos contagiados el pelo del perrito y ahí es donde se puede genera el virus”, explicó Rodríguez.

Diego sabe que la situación es compleja, pero hace un llamado a los amos: “Donde comen tres pueden comer cuatro y un animalito no es que vaya a comer mucho tampoco”.